Sinopsis

Nuestro protagonista no se imaginaba que, al cambiar de religión por petición de su novia, Araceli, formaría parte de la Iglesia del Buen Fin (de los Días), una secta que espera la llegada de los bolnnegiannos cuando la Tierra sea destruida.

Tras un ritual de sacrificio desastroso, despierta en una nave bolnnegianna, con los que podrá viajar, comer pizza y jugar a videojuegos. Pero un error de cálculos ha provocado que la extracción se produjera antes de tiempo, así que nuestro protagonista tendrá que volver a su época para que la línea temporal no sea modificada.

Sin embargo, su libre albedrío causará paradojas temporales de tal manera que, en el lugar más seguro del mundo, tendrá una única misión: estrenar Hamlet: el musical con vida.

Viajar en el tiempo es fácil... ¡si sabes cómo! es una sátira de las típicas novelas de ciencia ficción, con críticas sobre la sociedad actual y los tópicos del cine y la televisión. 

Fragmento

Deja que te aclare algo: es muy difícil vivir el amor en una secta del fin del mundo, pero nadie podrá decir que no lo intenté.

Me enamoré de Araceli al instante. La seguí a todos sitios como un pelele y cedí a todas sus peticiones: cambié de forma de vestir, de amistades… y, cuando me propuso cambiar de religión, pensé que nos haríamos protestantes. No me hubiera importado hacerme judío, la verdad. Ser testigo de Jehová me hubiera sorprendido. Reconozco —eso sí— que no esperaba ser miembro de la Iglesia del Buen Fin (de los Días). No estaba nada mal. A cambio de tus bienes te daban lo necesario para una existencia plena: una sábana que rascaba como vestimenta, comida de rancho y un habitáculo con camastro y lavabo para el descanso y el aseo. Aunque estábamos separados hombres y mujeres, saber que el Amado Líder cohabitaba con ellas me tranquilizaba. Pensarías que con una sábana y un colchón difícilmente cubriríamos nuestras necesidades. Agradezco tu preocupación, pero la vida sería muy distinta cuando los bolnnegiannos viniesen a buscarnos en su nave nodriza. De hecho, no haría falta que la trajeran. Somos quince personas. Podrían recogernos en una nave utilitaria o en un minibús escolar.

¡Hazte ya con tu libro!