Había nacido en el seno de una familia bien. Su infancia había sido feliz, al lado de sus padres, a los que había querido con locura… Esa había sido la mejor época de su vida.

Después, una serie de catastróficas desdichas le había arrebatado la felicidad y la inocencia a garrotazos. Su madre murió, tras graves padecimientos, y su padre no tardó en seguirla. La prosperidad, esquiva, no volvió a presentársele: la que había creído su alma gemela le abandonó una vez dilapidada su fortuna, sin hijos que heredar sus deudas. Sus amigos le fueron dando la espalda. Se encontró en la calle, solo, únicamente en compañía de su blanca amiga tisis.

No, no había tenido mucha suerte en vida… Y la situación actual tampoco parece prometedora.

Para Zacharie Lévêque el purgatorio es una sucesión interminable de nocturnos de Chopin, habitando el espacio intemporal entre los átomos que forman el bronce de un arcángel… Sí, para él y para otros. Porque de conocer la cantidad de almas en pena que pueblan las ciudades y sus estatuas, los vivos recorrerían este valle de lágrimas aún más aterrados. Tal es el caso de algunas de las gárgolas de la cercana Nôtre Dame… O del insensato Cupido, al que llegó a ver una vez, sin su Psique, al otro lado de la plazoleta. Fue sólo un instante, lo que habría durado un pestañeo de haber podido entornar los ojos.

Pero no es él tan atrevido. Zacharie se dedica únicamente a acechar posibles víctimas. No consigue gran cosa, salvo debilitarse, pero el no ceder a la necesidad le hace sentirse moralmente superior: aún es dueño de su alma y de sus acciones. Bien sabe qué pasará de no controlarse, el asesinato desestabilizará el equilibrio y la balanza ineludiblemente caerá hacia uno de los lados. Y no del bueno precisamente.

En esas disquisiciones se halla, cuando la ve abandonar la rue de la huchette. Nunca se planteó qué hacer de encontrarse de nuevo con la mujer que lo hundió en la miseria. Es imposible que la muchacha se trate de Thérese Lévêque —ha pasado demasiado tiempo—, y sin embargo es idéntica. Tan exacta que aflora en él la rabia, y el odio nubla su entendimiento. Las razones para contenerse quedan veladas y… termina cediendo al instinto. Está harto. Siente cómo el cemento bajo sus pies se desgaja, dejando atrás la fuente y apareciéndose en toda su gloria ante la pobre incauta.

Un pestañeo, y Saint Michel invicto ofrece un obsequio a la joven desconocida. Una cajita primorosamente envuelta en exquisito papel de regalo. Una trampa, sí, ¿pero quién va a desconfiar de la encantadora sonrisa de un arcángel? La curiosidad de la muchacha hacia lo imposible puede más que su miedo: descubre la mística cajita… y la abre. Está vacía, no entiende nada.

Zacharie la recoge de nuevo, bien repleta. Guarda el último aliento, su pasaporte al infierno, mientras ella se desvanece… Sola, para toda la eternidad.

Comentarios
  • 5 comentarios
  • Raquel Valle @ValleS 4 years ago

    Enhorabuena por el relato. Realmente cada vez que lo leo lo disfruto y descubro detalles nuevos. Creo que lo mejor es que resulta muy realista, consigue que te metas de lleno en la historia.

  • Wolfdux @Wolfdux 4 years ago

    Un relato muy visual, aunque echo en falta saber los motivos que mueven al protagonista a hacer lo que hace. Hay un par de cosillas que me han llamado la atención: “Había nacido en el seno de una familia bien” me falta alguna palabra, ya sea un “de” entra “familia” y “bien, o algo que complete la frase. “Pero no es él tan atrevido. Zacharie se dedica únicamente a acechar posibles víctimas.” la primera frase me parece confusa, no sigue el orden normal de construcción. “¿pero quién va a desconfiar de la encantadora sonrisa de un arcángel?” quitaría el primer interrogante y pondría una coma tras el “pero”, el signo de interrogación lo colocaría delante de “quién”. Para terminar, a lo largo del texto he notado el uso de muchos puntos suspensivos. Creo que al haber tantos, restan eficacia a su cometido. Es un buen relato y espero que mis sugerencias te sirvan para dejarlo incluso mejor de lo que está. Un saludo. ¡Nos leemos!

  • Ángela Giadelli @Angie 4 years ago

    Muchas gracias @ValleS por leerme y comentar, me alegro mucho de que te haga disfrutar tanto. De las historias que he escrito aquí, creo que es de mis favoritas :) Un abrazo.

  • Ángela Giadelli @Angie 4 years ago

    Gracias @Wolfdux por leerme y, sobre todo, por pasarte a dejarme las sugerencias ;) Si a ti la página te deja reeditar tus textos te ruego que me digas cómo, porque yo no sé. Ya aprovecho yo también y te hago un par de apuntes. Si meto un "de" como sugieres, cambia el significado: una "familia bien" es una familia acomodada, pudiente. Una "familia de bien" tiene más connotaciones morales que económicas. «La primera frase me parece confusa, no sigue el orden normal de construcción» Lo sé. Está escrito así para que te llame la atención. Cierto es que no es la fórmula usual pero yo no le encuentro confusión por ninguna parte. «Un relato muy visual, aunque echo en falta saber los motivos que mueven al protagonista a hacer lo que hace» ¿A hacer qué? ¿A asesinar? Porque por lo demás es un personaje pasivo. El asesinato forma parte de la espiral trágica del arco de la caída, y obedece a la ira reprimida del protagonista por la que fue su mujer. Pero eso se explica cuando se habla de Thérese Lévêque. Por lo demás, agradezco el resto de tus aportaciones. Es cierto que tengo mucha tendencia a usar los suspensivos, es un vicio que estoy intentando dejar. En fin, no quería explayarme demasiado pero consideré que un comentario con tanta profundidad como el tuyo debía contestarse de igual manera :) Un saludo.

  • Wolfdux @Wolfdux 4 years ago

    Creo que los textos no se pueden editar, los comentarios sí.


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