Me despierto y estoy de nuevo tumbado en medio de ninguna parte. Siento que la brisa me susurra, obstinada, que me marche, que no pertenezco a ese lugar, que he llegado en mal momento y no soy bien recibido. Los árboles acompañan sus susurros inclinándose sobre mí, haciendo que la oscuridad se cierna aún más. No veo estrellas en el cielo, la luna se ha escondido y mis manos no dejan de temblar.

Consigo levantar mi espalda del suelo y me quema. Estoy desnudo y tiemblo de frío. No entiendo nada. La voz. Ella parece entenderlo. Me susurra cosas ininteligibles que no alcanzo a comprender. Miro a mi alrededor, pero no hay nadie; sólo hay oscuridad allá donde mire. Respiro hondo. Trato de soltar el aire con calma. Escucho el crac de la rama de un árbol y un escalofrío recorre mi espina dorsal. Me levanto y echo a correr.

Esquivo los árboles, los arbustos y las piedras del camino a duras penas. Vuelvo la vista atrás y veo cómo la oscuridad me persigue. Ya no distingo el árbol que acabo de dejar atrás hace apenas cinco segundos. Siento un escalofrío y me obligo a mirar adelante. La espalda me duele y me quema cada vez más.

La voz no para de hablar. Empiezo a entender alguna palabra: «Sigue. Para. Izquierda. Derecha. Vida. Muerte. Luz. Sombra. Real. No». Llego a una suerte de camino que se bifurca. Aún no distingo la luz de la luna y no me puedo orientar. «Izquierda. Izquierda. Derecha. Izquierda», dice la voz. Decido tomar el camino de la derecha y sigo corriendo. Noto el cansancio y me fallan las piernas. Los pies me sangran, pero no puedo parar. Se entrecorta mi respiración y vuelvo a mirar atrás. Ahí sigue, imperturbable en su persecución, la oscuridad. Siento cómo se abre una nueva herida en mi espalda.

Llego a un lago, aunque no distingo el ruido del agua. El cielo, como el azabache, me impide distinguir nada que se distancie de mí. La sombra me persigue. La voz habla. «No te metas en el lago. No lo hagas. Métete. Es tu única oportunidad». Dudo, pero avanzo. No siento nada. Casi no siento cómo me quema todo el cuerpo. No me había parado a mirarme en todo el camino, por lo que me sorprendo al verlo repleto de cortes y sangre. Ya estoy en el centro del lago, pero no hay agua en él. Sólo sombra, oscuridad y... yo. Corro hacia la orilla para salir, pero no alcanzo. Se ha vuelto más profundo y parece que estuviera rodeado por acantilados. Estoy atrapado y la oscuridad se cierne sobre mí. Cierro los ojos. Tiemblo.

«No. No puede ser cierto». Abro los ojos y una luz me enfoca directamente. Me ciega. Los cierro inmediatamente, pero no dejo de temblar. Ya no sangro, ni me recorren cortes por todo el cuerpo. Estoy lejos de aquel lugar.

Me despierto y estoy de nuevo tumbado en medio de ninguna parte.

Comentarios
  • 7 comentarios
  • Hola. Me tocó comentarte el cuento y, como ya te dije, me gustó mucho. Me parece del todo injusto acabar así de abajo. Aunque te faltase el búho de marras, sí. De todas maneras, al menos de mi parte, mi felicitación por el texto. Ánimo y a seguir escribiendo así. A ver si el siguiente cuento se nos da mejor. Un saludo. PD: No sé si lo permitirán las normas del sitio, pero tengo curiosidad por saber lo que te han puntuado y dicho los otros comentaristas. Si quieres me los puedes mandar a través del contacto en mi web. Así quedan sólo entre tú y yo.

  • Los problemas han sido: 1.- No se considera terror psicológico por haber cosificado la oscuridad y tenerle miedo a ésta por ser un ente y no por ser tal. 2.- El maldito búho de marras. El resto de los comentarios han sido muy amables y, sobre todo, constructivos. Tenía dos nueves y un ocho. Para otra vez tendré que andar con más cuidado, aunque dudo que en los próximos meses pueda sacar algo que me guste tanto (y que os guste a vosotros) como éste. Un saludo, Lord

  • Raquel Valle @ValleS 4 years ago

    Una lástima lo de los requisitos, porque el relato es excelente. Me sumo a los buenos comentarios y al interés por tu próximo relato :)

  • Muchas gracias, Raquel. Significa mucho más para mí que me digáis eso a la puntuación obtenida. Nunca vine aquí para ganar nada, sino para mejorar.

  • Muchas gracias, Raquel. Significa mucho más para mí que me digáis eso a la puntuación obtenida. Nunca vine aquí para ganar nada, sino para mejorar.

  • Midyakri @Midyakri 4 years ago

    Hola!! Un lastima los requisitos, es un excelente relato. A mi me encantó, como te puse en los comentarios. Creo que si es relato de terror psicológico, pero falló el miedo a la oscuridad. No tiene miedo a la oscuridad, se lo tiene a la sombra que le persigue. No? Despierta en medio de la oscuridad sin problema, es cuando la voz le habla y la oscuridad le persigue que empieza el miedo...

  • Mi idea giraba en torno a metáforas. Todo lo que sucede es dentro de su cabeza y cada una de las cosas (incluida la oscuridad). Para mí (y para 2 de los 3 comentarios que me hicieron) sí lo era, pero con esos matices me pierdo bastante, no te voy a engañar. Me centré mucho en la ambientación y descuidé ese detalle (además del búho)... Pero bueno, como ya dije antes, a mí la nota resultante me da igual, me quedo con que os ha gustado mucho a todos.


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