**A**tada al árbol, contempló morir el día: la marea de sombras se derramaba imparable sobre las copas. Trató de soltarse, pero Rankj había hecho un buen trabajo.

**L**a habían exhibido. El carro había recorrido el pueblo mientras los lugareños la arrojaban insultos y terror.
—¡Bruja!
Rankj, el alcalde, iba a las riendas. Junto a él Sorgari, el prelán que la había denunciado. El carromato se había adentrado cuanto pudo en el bosque, hasta que la espesura cerró su paso. Entonces bajaron. Sorgari agarró las ataduras y tiró de ella. El sacerdote se había adentrado en la espesura y solo se detuvo al llegar a un árbol descomunal de corteza resquebrajada y cenicienta.
—¡No, por favor! ¡Un árbol-luz no!
—¡Calla!
La bofetada casi la noqueó. Aturdida, había escuchado aquella voz cascada:
—Afronta tu destino —espetó el sacerdote—. Que la misma oscuridad que has propagado te devore.
Un búho ululó, como si afirmara la sentencia.
—Yo no _La_ convoqué —había dicho, pero Sorgari la calló con otro bofetón.
Ella agachó la cabeza, vencida, impotente. Ni sus lágrimas ni aquel castigo devolverían las vidas que _La-Noche-Que-Camina-De-Día_ se había cobrado.

**M**iró en derredor. Los rojos habían derivado en violetas, revelando su alma azulada. El añil, a medida que la noche descendía, transitó a negro. La oscuridad regresaba.
Forcejeaba contra la cuerda pero no podía romperla.
Los últimos rayos de sol huyeron. Un silencio expectante inundó el bosque, que parecía contener la respiración.
El gemido escapó de su garganta y se perdió en la negrura. Sonrió: al menos él podía huir.
Una tiniebla densa, líquida, empezó a descender desde las copas. Se derramaba por las ramas, formaba torrentes sobre los troncos. La oscuridad se condensaba en la forma de alquitrán viviente.
Su corazón latía alocado, sacudiendo los barrotes de su prisión.
Ante ella tenía un tejo anciano. Por su tronco masivo descendía una serpiente de negrura, gruesa como la cintura de una mujer preñada. Trató de gritar, pero el pánico había vaciado sus pulmones.
«Caminará… caminará… ¿hacia mí?».
La oscuridad anegó la base del tejo. El charco se esparció; la hierba siseó, moribunda. Aquel abismo de labios negros se acercó hasta casi lamer sus pies.
El árbol de luz respondió a las tinieblas vivientes: bajo su espalda, la corteza se abrió. De las grietas emergieron lenguas resplandecientes, ávidas. Su contacto quemaba como fuego frío.
Una columna brotó del charco de negrura. La remataba un tentáculo de tinta. El apéndice tanteó y osciló, ciego. Buscaba algo.
Una de las lenguas del árbol le acarició la espalda, palpó sus pechos, ascendió el cuello, buscó sus labios… No pudo resistirse al beso de luz. Tampoco pudo evitar que el falo de negrura se uniera al contacto. Ambos copularon en su boca, eyacularon lava gris por su esófago. Derritieron su carne, calcinaron el alma.
La negrura resplandeciente comulgó con ella, leyó su pasado y escribió su futuro: reencarnada en _La-Noche-Que-Camina-De-Día_, caminaría con piernas nuevas; abrasada, regresaría al pueblo; muerta, exigiría venganza.
Y entonces sí la podrían acusar.

Comentarios
  • 4 comentarios
  • Raquel Valle @ValleS 4 years ago

    Como ya te dije en el comentario, enhorabuena!! Un relato fuerte y potente, de los que consiguen atrapar al lector (al menos a mí me pasó) Suerte para el mes que viene :)

  • Hola, Raquel. Me alegro que te gustase el cuento. A mí me sigue pareciendo una historia mejorable: ganaría mucho con, por lo menos, el doble de palabras. Pero hay que hacer lo que se puede con sólo 500 :( Y me da que este mes, con los requisitos que hay, me da que me va a salir todo un churro... si es que sale algo: yo soy de escribir fantaterror, y con un ruso y un gallego en un aeropuerto sólo se me ocurren chistes. A ver qué consigo. Y si nada, pues nada. Un saludo.

  • Wolfdux @Wolfdux 4 years ago

    Buen relato Juan. Me quedo con el final, muy visual. Te confieso que la primera idea que me vino a la cabeza con la premisa de este mes fue un chiste... Veremos que sacamos de todo esto. Un saludo.

  • Ya, me lo imagino: saben aquel que diu, que iban un gallego y un ruso por un aeropuerto... XDDDDDDDDDDD


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