―LLévatela ―dijo Fee.


―¿Por qué? ―Kay intentaba no llorar mientras sujetaba la mano de la reina pixi. 


 ―Estamos muriendo, ¿no lo ves? Hay que avisar a los demás. ―Tosió―. Si los seres del bosque desaparecemos, la magia se extinguirá con nosotros. 


La reina escupió un esputo lleno de sangre. Llevaba varios días en la cama. Cada vez le costaba más respirar y sus pulmones estaban al borde del colapso. Estaba demacrada y los labios eran de un azul débil. El curandero había dictaminado que era enfermedad pulmonar obstructiva crónica.


―Puedo acabar con ellos, romper sus máquinas y hacer que huyan. ―Apretó la mano de Fee―. Sabes que puedo.


―No serviría para nada. Vendrán más y acabarán por cogerte ―dijo la con voz tranquila ―. Es un riesgo estúpido.Vete con ella, es lo último que nos queda. Es la última esperanza que tenemos. Mantenla oculta y que huela el contenido del vial.


Kay salió de los aposentos de la reina Fee. Sabía que ella estaba mal, pero no se esperaba que el reino entero también lo estuviera. Por primera vez mientras recorría los pasillos se dio cuenta de que los colores estaban apagados y sin brillo. Los otros pixi que se encontraban iban andando sin energía.


Hace unos meses habían llegado hombres y enanos hablando de que necesitaban aquel territorio para su expansión. Los elfos se opusieron. Pero cuando el idioma del oro habla los valores se van. Así es como el humo, el calor y el ruido se adueñó del bosque del verano. Los pixi, como otras criaturas de la naturaleza, estaban muriendo.


Kay no era un pixi, era un bastardo de una doncella élfica que fue mancillada por un enano. Era un mestizo, una abominación. Siendo convertido en un prófugo y en un objetivo a perseguir, cuando por error acabó en el reino de Fee no tuvo más remedio que quedarse. En ese momento se contrajo una deuda de sangre con los seres mágicos, su vida a cambio de servir. Ahora tocaba que él devolviera el favor.


―Vamos princesa Sehen, debemos irnos ―dijo mientras entraba en los aposentos de la princesa.


―Pero mi madre y el pueb… ―intentó replicar.


―Huele esto. ―Extendió la mano para que oliera lo que había dentro del vial. Tras oler eso Sehen cayó desmayada en manos del enano. Era una poción que borraba la memoria.


―Perdoname por esto Sehen. ―La envolvió en sus manos y dijo unas palabras. Utilizó un hechizo que cambiaba la apariencia, a cambio de una cosa: Su propio nombre.

Saltaron por el portal que separaba el plano mágico del humano. Aparecieron de repente en un claro del bosque pisándole la cola a un gato que ronroneaba con los mimos de su dueña. El gato huyó perseguido por su dueña. 



―¿Quién soy? ―dijo Sehen, aturdida 


―Un hada, te llamas Dildo. 


―¿Y tú quién eres? 



―Me llamo Violento ―titubeó un momento―. Violento Pellizcapitos. 

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  • 4 comentarios
  • Not Today darkman @Farran hace 8 meses

    Me ha hecho reír. Esa historia tienes que ampliarla y utilizarla para tu archivo de relatos positivos. Al provenir de una prueba como en la que nos movemos, tiene limitaciones que acotan la creatividad, y este relato tiene muchos posibles caminos. De los que te he leído, de los mejores. Me gusta, es fresco y divertido, a pesar de la gravedad del tema que tocas, extrapolable a nuestra cotidiana realidad en ciertos detalles. La fantasía ya tiene eso. No valoro otros detalles, al final, los correctores de estilo tienen que ganarse la vida también, la cosa será que ellos no te hagan un relato nuevo.

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 7 meses

    Siempre consigues que tus historias tengan algo perturbador.

  • Jesús @Jesus hace 7 meses

    Me sorprende encontrar comentarios por aquí la verdad pero os voy a contestar. Como conteste varias veces en los comentarios, esta historia es un final. Pertenece a un personaje de rol, el cual utilizo en una partida y este era el final de su historia (su historia antes del rol). La historia de este personaje de momento cuenta más que muestra pero en algún momento planeo aumentarla para presentarla a algún concurso con relatos largos de fantasía. Me molo mucho este ejercicio y poder mostrar la historia de un gran personaje.
    Jon, es cierto que mis historias siempre son algo creepys y muy malévolas pero ¿Por que te pertuba esta historia en general?

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 7 meses

    Ya te contesté a tu mensaje pero lo repito aquí para que conste en acta: tienes un estilo muy personal y creo que reconocible, oscuro, incluso sin ser la temática. Lo de perturbador lo digo de manera completamente positiva. (Este no es ni de lejos el que más me gusta de los que te he leído, que conste).


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