La excitación hervía en cada rincón, el alivio por el cierre de un ciclo y la curiosidad por las aventuras que el nuevo ciclo podría ofrecer.

Celebrarían en familia, comida copiosa y pesada, alcohol y canciones. Incluso ella podría mojar los labios con los mejunges preparados en la propia bodega.

Noche de compartir recuerdos, gastar bromas y especular juntos por lo que el nuevo ciclo fuera a traer consigo, el deseo de tiempos más propicios.

Su parte favorita esta vez lo sería por partida doble: este año podría ser ella quien prendiese fuego al leño de Yule. Era una gran responsabilidad y le llenaba de orgullo que su familia sintiese que ya estaba preparada.

Se fue a la cama en estado de ebullición y tardó en caer en un sueño turbulento.

Estaba siguiendo unas huellas en la nieve, pero la ventisca convertía su labor en imposible. El esfuerzo perlaba su rostro pese a las bajas temperaturas. No podía parar. Seguir aquellas huellas era una cuestión de vida o muerte. ¿Para quién? El viento amainó y pudo ver una columna de humo a excasos metros.

A sus pies los restos de una hoguera, la ceniza tiznaba el hielo y la nieve la convertía en una masa plomiza. Algo había ido mal, muy mal. No podrían bendecir los campos con aquella amalgama, sin buenas cosechas este año el futuro se prometía más incierto que nunca. ¿Qué había pasado? ¿Por qué no habían esparcido enseguida las cenizas en sus campos? Al levantar la vista un rastro distinto le llamó la atención. Deseó no haberlo seguido al descubrir los restos ensangrentados de quienes una vez habían sido su familia.

Su frente seguía perlada, pero ahora estaba en su cama. Boca pastosa y mente atormentado. Intentaba sacudirse aquella pesadilla cuando su hermana entró como un remolino en la habitación. Sonriente, revosante de energía, viva. Su vitalidad le ayudó a barrer los restos nocturnos a un sitio inaccesible de su mente y a prepararse para el día.

Tal vez si hubiera prestado más atención a las señales, si hubiera avisado cuando comenzó la tormenta, si hubiera creído en sí misma… todo aquello no habría sucedido.


Comentarios
  • 1 comentario
  • Midyakri @Midyakri hace 1 mes

    Me gusta tu narrativa, escribes muy bien. ¡Mucho ánimo para la próxima!


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