La visita de Sagitta al planeta Kramyo para encontrarse con Pegasus provocará la ira de su padre Aldebarán, pues ambos planetas se encuentran en guerra por la disputa de galaxias, el padre de Pegasus, Pólux no aprueba que su hijo tenga un amorío con la hija de su enemigo. En su desespero por ver a su amado, Sagitta sale de Kramas y llega al vecino planeta donde Pegasus la espera para irse lejos, muy lejos de la batalla librada por el Universo.

“A donde iremos”, pregunta Sagitta.

“Aún no lo tengo claro pero ya pensare en algo”, le dice Pegasus.

Los jóvenes aborda la Narmantia, capaz de atravesar el universo localizando agujeros de gusano para acortar los años luz y por ende el tiempo de viaje entre galaxia y galaxia, Sagitta no tiene idea que pasará pero confía en su amado a ciegas. Sygnusky al otro extremo del valle, observa cómo ambos caminan por la rampla de la nave a los pocos segundo el objeto se eleva, desaparece en la atmósfera, Sygnusky inmediatamente advierte Pólux, este enojado por la actitud desafiante de su hijo envía un grupo de Kramyonos para buscar y capturar a ambos en total doce Narmantias con suficientes soldados para invadir cualquier planeta salen del planeta en búsqueda del príncipe de Kramyo y la princesa de Kramas.

Los príncipes llegaron hasta un sistema solar que para ellos era totalmente nuevo, se percatan que el cuarto planeta en ese sistema era perfecto para vivir y poder crear una vida en él. Deciden hacer una exploración, hay vida de forma primitiva, hay riquezas naturales de todo tipo y lo más importante, se respira paz; pero todo cambiaría luego de estar viviendo cientos de años, ellos sabían que en algún momento los encontrarían sus padres y ese momento ha llegado justo cuando pretendían ir a otro planeta; catorce Narmantias se encontraban en la atmósfera de aquel planeta en una de las naves Pólux da la orden de destruir todo hasta dejarlo reducido a una roca roja, Sagitta y Pegasus horrorizados por aquella escena deciden ejecutar lo planeado pero justo en ese preciso instante aparece quince naves del planeta Kramas con Aldebarán en una de ellas; inicia la guerra. La pareja de príncipes no estaban dispuesto a vivir aquello y deciden convertirse en estrellas, formar parte del universo, volverse átomos y transformase en constelaciones para formar parte del vasto universo evitando ser capturados y separados. El acto de amor más sorprendente, dejar sus cuerpos astrales y tomar forma de constelaciones y evitar formar parte de una guerra.


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