El ejército de la hechicera avanzaba hacia Turuk sin oposición. Su rastro, empalados y ciudades aniquiladas. En las encrucijadas, para escarmiento de quienes osasen resistirse, clavaban juntos a niños como perdices en un espeto. 

Oolin, el soberano de Turuk la conocía. Ella había sido rehén de su abuelo, joven monarca entonces, garante del cumplimiento de la tregua con los elfos oscuros.

La niña, sucesora del Matriarcado, fue tratada como una invitada ilustre y educada con la familia real. Eso le contó su padre, entonces un elfo pendenciero de cabellos dorados.

Ya adolescente, antes de lo pactado, fue devuelta a su hogar. Meses después su madre la desterró, borrándola de la línea sucesoria. No trascendieron las razones, pero cuando reapareció, años más tarde, trajo la guerra civil.

Fueron décadas de prosperidad para Turuk hasta que la hechicera venció. Entonces, volvió su mirada al autocomplacido norte.


El paladín Vinksen, yacía desnudo en el lecho real. El monarca acarició su pálida espalda hasta que abrió los ojos:

—¿Me amas?

Los ojos del joven brillaban:

—Desde luego.

Oolin portaba el collar hecho de garras de oso. Un objeto maldito. Añadió:

—Maté a mi padre para expiar nuestros pecados.

—Sus pecados, no los tuyos.

—La bruja negra destripó a los embajadores al saberlo. ¿¡Por qué!?

—No se puede consolar al inconsolable.

El monarca había comenzado a llorar amargamente. El joven le tomó las manos, poniéndose el collar. Las zarpas se clavaron en su piel. No gritó.


Vinksen se interponía entre los ejércitos de la Matriarca y Turuk. Encabritó el caballo, incitando a la vanguardia de la hechicera. Sin dudar cargaron contra él con sus picas envenenadas en ristre.

—¡Dame tu fuerza, diablo del bosque!— conjuró, acariciando las garras del collar.

La energía primigenia entró en su sangre súbitamente, convirtiéndolo en una mole de carne monstruosa. El caballo quedó deshecho bajo el peso.

El coraje de los soldados fue inútil. Las lanzas enemigas se quebraron. Los destrozó como se aplastan uvas en la vendimia, uno tras otro, invulnerable y bestial.

Hubo silencio entonces. El monstruo tenía hambre. Calmadamente, arrancó una pierna a un soldado agonizante y la mordisqueó. Luego otra, hasta saciarse. Miró a la Matriarca, sonriente, limpiándose las fauces con el brazo.

La hechicera saltó del palanquín. Su belleza oscura, ajada e impávida, parecía rejuvenecer ante tal barbarie. Tras los herrajes de plata de su corpiño, formados por pequeños escorpiones entrelazados, se adivinaban las cicatrices de un látigo.

Se arrodilló y clavando sus manos en la arena, conjuro con palabras prohibidas a los dioses insecto. Los escorpiones de plata cobraron vida, escapando por sus brazos al suelo.

La marabunta argéntea trepó por las piernas de Vinksen, que intentó espantarlos inútilmente, mientras penetraban por todos sus orificios. Miles de aguijones arponearon su tierna carne interior. Lanzando alaridos atroces, se desplomó, arañando su cuerpo moribundo.

Un elfo adulto, de piel grisácea y cabello dorado, tapó a la hechicera con un manto púrpura. Añadió melancólico:

—¿Descansará ahora tu alma?

Ella acarició su mano mirando las torres de la lejana fortaleza:

—Solo cuando te vea sentado en el trono que te corresponde como primogénito, hijo. 

Comentarios
  • 6 comentarios
  • Not Today darkman @Farran hace 3 meses

    Muy bueno y sangriento también. Buen grimdark de estilo medieval, sucio y brutal, con su venganza bien llevada. Me ha faltado leerlo dos veces, a la primera me ha costado ver la parte central como entroncaba con la historia, pero una vez captado, todo el conjunto se sigue bien, muy bien.

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 3 meses

    @Farran , quizás metí demasiado :D me suelo pasar con la compresión del tema. Muchas gracias por tus palabras, te agradezco que te pasases por aquí y que le hayas dado la oportunidad de una segunda relectura.

  • Muy buen relato, genial cómo has condensado tanto contenido en tan pocos caracteres

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 3 meses

    @Kalleidoscope Muchísimas gracias por pasarte a leerlo.

  • ELEEA B @eleea hace 3 meses

    Desde luego me dejas flipando con esas criaturas que te inventas. No me extraña que me hayan dado tan mala puntuación. Comparado con el tuyo, mi relato es una virria. ¡Buen trabajo!

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 3 meses

    @eleea te agradezco un montón las buenas palabras y que te hayas tomado el tiempo de leerlo. He dejado un comentario precisamente en tu última historia.


Tienes que estar registrado para poder comentar