Hacía unos días que había llegado a oídos de Dreela que el ímprobo elfo Rhianlor andaba merodeando en las inmediaciones del Bosque de Ceniza. Había puesto todos sus esfuerzos de años en aquel encuentro y no estaba dispuesta a perder la oportunidad de salir en su busca.

-Al fin te encuentro cabronazo- dijo Dreela quitándose la capucha.

-¿Has venido a que te recuerde cuál es tu sitio?- se mofó Rhianlor llevando una mano a la empuñadura de su espada.

-He venido a saldar cuentas pendientes- respondió ella trazando un círculo en el suelo con su bastón.

-¡Todas las elfas sois iguales, unas zorras traidoras!- bramó mientras cargaba en línea recta con la espada en alto.

Dreela golpeó el centro del círculo con el bastón generando un estallido que desvió la carga. Y acto seguido realizó un barrido a la altura de la rodilla para desestabilizar el movimiento de su contrincante, quien saltó por encima en una demostración de agilidad. Rhianlor volvió a arremeter contra Dreela, a mayor velocidad, rasgando la carne de su hombro derecho. Ésta se tambaleó y aulló de dolor mientras la sangre comenzaba a brotar de la herida abierta. Tomó con fuerza su bastón y pronunció unas palabras en una antigua lengua desde el centro del círculo. El bastón emitió un haz de energía que Rhianlor no pudo esquivar, dando sonoramente sus huesos contra el suelo.

-¿Estos son los trucos baratos que has aprendido? Déjame ahorrarte la vergüenza- Dijo mientras se incorporaba riéndose. Y volvió a cargar contra ella efectuando una sucesión de golpes frenéticos.

Dreela se vio obligada a retroceder y a usar su bastón como defensa ante la ferocidad de las embestidas. Con cada bloqueo una ola de agonía le recorría el brazo derecho. Tras varios intercambios, la confianza arrogante que comenzaba a mostrar su oponente le permitió devolver un golpe duro y preciso dirigido a su mano armada. Rhianlor chilló de dolor y dejó caer la espada mientras profería una sarta de insultos. Dreela aprovechó la confusión para impulsarse y patear a su adversario, que cayó dentro del círculo. Rápidamente la elfa tocó el suelo y conjuró un bardal que aprisionó a Rhianlor. Las espinas se ciñeron alrededor de su cuerpo brutalmente, reduciendo a imposible cualquier intento de huida. Casi sin aliento Dreela recogió la espada y se colocó frente a su presa.

-Hija mía…- comenzó a decir el elfo.

-No tienes derecho a usar esas palabras, hace mucho que dejaste de ser mi padre.- Interrumpió ella y sin más espera atravesó la garganta de Rhianlor contemplando cómo se le escapaba la vida gota a gota.


Comentarios
  • 4 comentarios
  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 18 días

    La verdad que el combate ha sido descrito con muchísima precisión. Muy ágil y dinámico.
    No sé por qué muchísimos de los cuentos que he leído en esta ocasión son peleas puntuales, quizás he interpretado demasiado laxamente las normas de esta prueba, pero echo de menos algo más de contexto y de Grimdark en las historias.
    No obstante, sinceramente se han equivocado rotundamente suspendiendo esta historia.

  • Gracias, aún así sé que es muy mejorable y tienen razón en que algo más de desarrollo de personajes y contexto le hubiera venido bien. Por supuesto, los diálogos son lo peor que tiene pero ya aprenderé a dominarlos muhahaha

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 16 días

    @Kalleidoscope Yo creo que no se merece suspender, de verdad.

  • Not Today darkman @Farran hace 10 días

    Tal vez sí que necesita algo más de contexto, que recortando pelea podrías haber explicado, pero querían pelea y tú nos das pelea, aunque conviene crear un microrrelato, con sus tres partes bien claras. Yo no te hubiera suspendido tampoco, pero últimamente tenemos unos evaluadores muy estrictos, parece ser. No es de los menos grimdark que he leído en esta prueba y que tienen mejor puntuación que la tuya. (Que la nuestra, de hecho) Veamos este mes con el solar punk.


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