Cuando Yurena abrió los ojos, un acceso de náuseas subió desde el fondo de su estómago hasta sus labios. Delante, o más bien, debajo de ella, yacían los cuerpos carbonizados de sus enemigos.
No se trataba solo de la imagen grotesca de las pieles negras y carbonizadas. Cada cuerpo se encontraba contorsionado en una posición diferente, más estrambótica que la anterior. Pero si aquello no fuera suficientemente perturbador, cada uno tenía una pieza de fruta en la boca y se encontraban ensartados, de manera que mantuvieran la postura.
La joven alzó la vista al cielo para no ver aquella masacre mientras los pájaros cantaban a su alrededor. De momento solo eran aves diurnas, pero la certeza la golpeaba. Pronto llegarían los carroñeros. Cuervos, buitres, incluso águilas se posarían para disfrutar de un festín del que ella sería la única testigo… para luego sentir el hambre voraz que la impulsaría a devorar los huesos.

—¿Por qué no puedo irme…? —susurró a la nada, al tiempo que llegaba el primer graznido.
Desde su trono en lo alto de la montaña podía contemplar la isla que era su reino y al cerrar los ojos para no ver el espectáculo, la acosó algo más cruel…

«¡Quiero ser una diosa! Tan poderosa como Kali o Sekhmet. Tener mi propio reino y que me teman. Que hagan sacrificios en mi honor y no tener que soportar nunca más a todos esos niños idiotas que me molestan todo el tiempo en el colegio. Quiero...»
Escribía una niña inocente pero rabiosa en un diario cualquiera con una pluma nada cotidiana. La tinta se grabó sobre el tejido del mundo y la niña desapareció.

¡Abre los ojos! —aquella voz… no era más que su propia mente. Los cuervos y buitres acababan con el festín hecho en su honor para aplacar su ira. Ahora ella se alimentaría de los huesos.

Y así pasarán las eras en su isla abandonada. Yurena, reina de la Sangre, diosa de mil deseos. Esclavizada por uno.

Comentarios
  • 3 comentarios
  • Felix.B @Felixbel hace 27 días

    Ufff y pensar que todos esos cuerpos carbonizados son otros niños! Nooooo. Creo que Yurena merece pasar la eternidad allí alimentándose de huesos roidos, por mala y rencorosa. Por otro lado me parece muy bueno tu relato, actua como parabola al dejarnos una enseñanza, el rencor y la sed de venganza envenenan el alma y de llevarse acabo nada bueno dejan como resultado.

  • Esredi @Magali hace 27 días

    ¡Me encanta que te haya gustado @Felixbel! Como decía el Chavo del 8: "la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena". Me hiciste muy feliz con tu comentario. Un abrazo

  • Cuidado con lo que deseas ¿no? Un relato escalofriante!


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