Después de muchos siglos acabas aprendiendo su manera de comunicar,  reconoces tanta información en ella como en su olor. Ese olor a cuadra, a estiércol. Alerta, miedo...

—Tengo un hacha, ¡la voy a usar, te la clavaré! ¡¡Te la clavaré!!

Esas frases no tienen sentido para mí. Las repiten a menudo. De muchas formas. ¿Qué me clavará? No saben dónde estoy, y su voz me dice tantas cosas. Guardar silencio, eso es lo que nunca hacen.

Oigo su respiración agitada. Siento el aire hediondo que exhala a chorros por toda la estancia. Escucho su corazón bombeando sangre atropelladamente. A cada instante sé dónde están. Yo soy el que da miedo.

Cuando era joven me precipitaba, rápido y certero. Pensaba que la habilidad residía en ser letal. Pero el paso del tiempo enseña si quieres aprender. Sin miedo, su corazón apenas bombea sangre. Lleva mucho desangrar a un hombre desprevenido, cuyos humores fluyen lentamente. Para beber es necesario que tema. Terror. Y eso requiere de tiempo, de paciencia, de esperar al momento adecuado o de provocarlo, dirigirlo hacia un lugar solitario y propicio. Ruidos en la alacena, repiqueteos en el granero, algo que cae en mitad de la noche en el taller o en la escalera del sótano.

Sus pies taconean arrítmicamente el suelo de madera, de un lado a otro. Solo, nadie ha venido después de todo este rato. Su movimiento errático me revela que la criatura está lista. Da vueltas buscándome sin saber que cuelgo sobre él.

Una ráfaga de aire, un arañazo en el muslo, el ruido de herramientas que se desparraman en una zona fría del taller. Todo contribuye a su pavor. Una suave niebla húmeda que empapa mis hollares. Noto la saliva fluyendo en mi boca, metálica, amarga, llena de veneno. Hace mucho que espero, pero soy paciente.

Mis zarpas palpan la áspera superficie de la techumbre del taller, troncos rugosos y bastos sujetos con trenzados de cáñamo. Se hunden los garfios de mis extremidades en la madera mohosa. Aceite de motor y gasolina. 

Escucho el ruido de sus pisadas justo debajo de mí. Rechino los colmillos. Eso hace que la criatura me busque. Su aliento fétido me dirige hacia su gaznate como un cordel de seda. Me dejo caer mientras mis alas membranosas abrazan su cabeza y hombros, hincándole mis fauces. El grito apagado es el único ruido. Eso es todo. Podría matarlo, sin embargo contengo mi apetito.

Recuerdo a los cazadores. Hubo muchos. Casi nos exterminaron. Me escondí. Pero los humanos tienen vidas cortas, mentes pequeñas. Les gusta quedarse sus secretos, reservarlos para élites de elegidos o son transformados con misticismo y fantasía, que es como olvidar. Se han recreado tanto en su vanagloria que parece que jamás nos hubiesen conocido.

No cometeremos los mismos errores, ni yo ni los míos, porque nosotros si compartimos todo, hasta nuestro desprecio.

Arrastro el cuerpo al agua y me sumerjo. Es la época de cría. Después de tanto tiempo, alimentaré una gran camada. 

No saben nada. Nada.

Comentarios
  • 8 comentarios
  • Susana Calvo @Susana hace 1 mes

    ¡Muy bueno! Me ha puesto los pelos de punta de verdad. Me encantaría asistir al despertar de las nuevas crías. También me gusta mucho que haas elegido un punto de vista que no sea el humano.

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 1 mes

    @Susana Gracias por pasarte a leerlo. Yo me he pasado por tu historia pero ¡los comentarios están deshabilitados! Me ha resultado de lo más interesante esa distopia que te has montado en 500 palabras, muy sugerente.

  • Bueno, a mí me gustan las buenas narraciones de ficción, y si tu nivel fuera de literup es mejor que este, ya me estás diciendo donde, y en cuantas antologías o libros de relatos propios (tuyos), has publicado. Quiero leer más historias tuyas de este nivel. Dime donde te han visto algo mal, yo lo veo redondo bien llevado y cerrado. Mi 10 ya lo tienes (9,5, el diez es casi un mito). ¿Qué te han visto de malo? Pero como siempre, las valoraciones son subjetivas, aquí cuentan los comentarios que te ayudan a crecer, no los que te ayudan a hundirte.

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 1 mes

    @Farran El que menos nota (de la que se ve) me ha puesto es un 7, ha sacado unos cuantos fallos ortotipográficos, sobre todo, pero me dice que en una primera lectura le ha costado entenderlo pero que con las siguientes le ha ido gustando más.
    En general, creo que han sido buenas notas y comentarios constructivos. 10-9-7.
    Nota curiosa :D : Irónicamente, lo que más me atormentaba es la palabra "hollares" que es sin h. Mandé el texto por error sin revisar y no tuve oportunidad de rectificarlo.
    ¿Fuiste tú el 10? (si se puede decir sin violar alguna ley literupera?

  • ¡Vaya! Si llego a ver que ollar iba sin H, te pongo el 9 que te mereces, hollares es otra cosa, y sí que va con hache, viene de hollar, de pisar fuerte, vaya, o sea que mi comprensión lectora te lo permitió, tendría que haber buscado la palabra, ya que la desconocía. Pero como no soy corrector de estilo a ese nivel, me centre
    en el relato, en como lo narras y en como lo vas desgranando, y me pareció genial. Me mató mi amor por el fantástico. Talvez no es de 10, pero vale lo que el corazón te dicta mientras estás valorando, y lo sentí así, sin saber quien lo había escrito (aun qué por un momento imagine que era tuyo, o de alguien con quien interactúo en el fórum. Hay cosas que siempre repetimos al escribir). Por cierto, y ahora que lo pienso, el título no es lo mejor, para mi. ;-)

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 1 mes

    @Farran Me parece bien, te aseguro que en muchos cuentos me siento que me han faltado puntos XD Que conste que mi intención era rectificarlo, no se si fue un tema con el corrector, pero aunque escribí inmediatamente a Literup no hubo respuesta... así que en el fondo no fue una falta y me alegro de que nadie se diese cuenta (aunque quede eternamente inmortalizada :scream: )

  • Asquerosamente bueno el relato XD Además me hace pensar en cómo hemos caído muchos en el prejuicio condescendiente al poner un personaje blandito/víctima porque es ciego, gracias por la guantá sin mano :)

  • Jon Artaza @Jon_Artaza hace 8 días

    @Kalleidoscope XD muchas gracias por pasarte por aquí a comentarlo. Hay cierta tendencia a proyectar nuestros miedos en los personajes, el miedo a quedarte ciego te hace sentirte vulnerable, cuando no tiene por qué serlo. Un gran ejemplo de la ceguera bien usada es "Sola en la oscuridad" (1967)


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