—Buenos días y bienvenidos, estimados clientes. Gracias por dedicarnos su tiempo y participar en esta visita guiada. En cuanto la persiana se detenga, pueden pasar a la antesala. Siéntanse libres de subir al vagón de su preferencia. En cuanto todos estén listos, el tren los llevará hasta los vestuarios, donde serán recibidos por mí, su guía para el día de hoy. Sean tan amables de no quitarse las mascarillas todavía, por favor. Podrán dejarlas en el casillero que les proporcionaremos antes de empezar el recorrido. No se alarmen por el ligero silbido que oyen; los mejores purificadores de aire están actuando en este momento para garantizar una experiencia limpia y segura para todos ustedes.
 »No tardarán en llegar a los vestuarios. Cuando el tren se detenga, por favor, diríjanse al cambiador que coincide con el número de su vagón. No se preocupen si no lo recuerdan, lo encontrarán en la parte exterior de la puerta una vez abandonen el vehículo. Como pueden ver, en cada habitación disponen de cabinas individuales para garantizar la privacidad de cada uno de los miembros del grupo. En el casillero de la cabina pueden dejar su ropa y sus pertenencias, así como las mascarillas.  Por favor, asegúrense de que el gorro cubre su cabello y que cierran bien las zapatillas y el mono. El tacto frío de la tela no durará más que un par de segundos, justo lo que tarda el traje en adoptar su temperatura corporal. No se alarmen si al abandonar el cambiador notan una ligera diferencia en el ambiente; el aire de la sala aumenta levemente de presión para garantizar que partículas del exterior no sean una molestia durante su visita.


—Gracias por su cooperación. El proceso de preparación ha terminado. A partir de ahora podrán disfrutar en primera persona de todo lo que la tecnología punta puede ofrecer. Síganme, por favor. Enseguida podrán comprobar que este es el regalo perfecto para sus seres más queridos.
»Primera parada: la recepción. Es normal si les cuesta un poco acostumbrarse a la textura del suelo, ya que todas las instalaciones están revestidas de polímeros viscoelásticos. ¿Por qué conformarse con la dureza del cemento cuando la tecnología puede hacer que cada pisada acompañe al cuerpo? Veo que, además, algunos de ustedes han notado los muebles. Aunque toda la madera que ven es artificial, conserva el olor y el tacto rugoso del material original.
»Para darles la bienvenida, aquí están los retratos de nuestros clientes más dadivosos. Como saben, este centro forma parte de la red de excelencia del Ministerio de Salud. Por eso, cualquier paquete que regalen les dará el triple de puntos de generosidad. Algunos de los rostros que ven aquí han hecho tantos regalos que pudieron canjear sus puntos por una futura estancia para ellos mismos.


—Al final de este pasillo se encuentra el comedor, donde les espera el almuerzo. Igual que a los residentes permanentes, se les ofrecerá el servicio de bufet. Todos los ingredientes han sido cultivados en los huertos hidropónicos que visitarán justo después de comer. No importa la combinación de platos que escojan; el menú está especialmente diseñado para ofrecer una dieta alcalina rica en antioxidantes. Lo que están a punto de probar es la primera muestra de cómo será la vida de sus seres queridos aquí. Disponen de una hora para disfrutar de la selección de platos. Buen provecho.
—Esta sopa le encantaría al abuelo —dice uno de ustedes. Seguramente de los que han entrado primeros.
—Y la rapidez del servicio. Y la temperatura de este sitio. No se quejaría como en casa.
Al sentarse a las mesas es cuando realmente empiezan a hablar entre ustedes. Es normal, al principio siempre están algo cohibidos. Después del almuerzo se suelen sentir más cómodos, aunque nunca hacen muchas preguntas. Cuando los contacta, el equipo de marketing les brinda toda la información acerca del centro, así que hay muy pocos detalles que no conozcan. Lo que la mayoría de ustedes realmente quiere es ver el lugar con sus propios ojos, palparlo y sentir que todas las promesas que han leído se pueden cumplir. Quieren comprobar que este lugar tiene la salud que falta en su familia. Más que a las palabras, a lo que le prestan atención es a la tecnología que los rodea y reacciona con cada movimiento que hacen. 


—Ahora que están bien alimentados, es hora de continuar con su visita. Detrás de esta puerta, pueden encontrar la salida al jardín. Si miran hacia arriba, verán que los cubre un cielo azul. También notarán el calor en la piel. Aquí pueden ser testigos del resultado de muchos años de ardua investigación: se encuentran en el primer entorno iluminado por una luz artificial que replica todas las propiedades del sol. Siéntanse libres de quitarse los zapatos en esta zona si quieren sentir el cosquilleo de la hierba fresca. La tierra está diseñada para adaptarse a la fuerza de sus pisadas, y todas las plantas que se encuentran ante ustedes son naturales. Al fondo, detrás de los rosales, encontrarán el huerto. Los agricultores están ahí para asistirlos en lo que necesiten. Escucharán música cuando sea el momento de volver a entrar y seguir el recorrido. Disfruten de la experiencia.
Aunque tienen tiempo de sobra para explorar, la música los toma casi por sorpresa.  Por sus gestos, es probable que tengan presente que la siguiente parada no es la más agradable de todas, aunque sí una de las más interesantes. La curiosidad casi es palpable en el aire mientras caminan por el pasillo.
—La siguiente parte del tour es diferente, como saben. Sean tan amables de ponerse las mascarillas que encontrarán detrás de esta puerta y de entrar de uno en uno. No se alarmen por los pitidos, todos son normales, aunque sean muchos y algo agudos. Si les resultan abrumadores, siéntanse libres de coger uno de los auriculares que encontrarán en la mesa que está en el centro de la sala. A su alrededor pueden ver algo que hasta hace poco parecía exclusivo de la ficción: en cada cápsula tenemos a uno de nuestros residentes en un proceso de oxigenación que dura dos días.  Pueden ver que llegan casi hasta el techo y que la mayoría las puertas están cerradas, pero no se preocupen, todavía hay espacio para sus seres queridos. Este proceso se repite cada dos meses y es tan efectivo que nuestro residente más longevo está a punto de cumplir un siglo y medio de vida.
Aunque conocen todos estos datos, no pueden evitar lanzar pequeñas exclamaciones de asombro. Este lugar siempre supera sus expectativas. Después, contemplan la habitación en silencio, tal vez pensando en lo frágil que es la vida o en lo poderosa que es la ciencia. Incluso es probable que se sientan orgullosos de vivir en una sociedad que ha conseguido algo así, en la que la generosidad es el motor que ha permitido todos estos avances. En unos minutos compartirán sus impresiones en voz alta, cuando hayan abandonado la sala y haya pasado un tiempo de reflexión prudencial.


—Esta es su última parada, estimados clientes. Después de haber visto las zonas de ocio y las habitaciones, solo les queda visitar las oficinas. Si quieren explorar sus opciones de financiación no tienen más que llamar a una de las puertas de la parte derecha. Para empezar el proceso de inscripción de una o más personas, diríjanse al segundo piso, donde los recibirá un gestor. Por favor, recuerden que si no lo empiezan hoy, tendrán que esperar hasta el siguiente ciclo de oxigenación. Sin duda, no dejarán pasar esta oportunidad: este es uno de los mejores regalos para celebrar el Día de la generosidad. Al fin y al cabo, no hay mejor presente que la vida. —Todos sonríen al oír el eslogan de esta compañía y empiezan a caminar, dando su recorrido por terminado—. Tengan un buen día y hasta pronto.
La mayoría de ustedes consultan los folletos durante un momento y luego giran a la izquierda, para cambiarse y dirigirse a casa bajo el aire ennegrecido de la ciudad. Aunque puede que, con suerte, se encuentren con alguien que se apiade de su situación familiar. Tal vez conozcan a su benefactor en la puerta que da directamente al piso de los gestores. Quizás sea alguno de esos señores que necesitan puntos para asegurarse su propio bienestar. ¿Quién será el afortunado que se beneficie de este sistema que condena gastar dinero en uno mismo pero premia a aquellos que lo tienen en exceso?
Sin embargo, unos pocos de ustedes se dirigen hacia la derecha. Me pregunto cuál será el que acabe guiando visitas con una sonrisa falsa. Cuál de ustedes se convertirá en un empleado que trabaja a cambio de una entrada que regalar a uno de sus familiares. Quizás usted, que camina con paso decidido. Sí, puede que usted firme el trato con una sonrisa. A fin de cuentas, es bien sabido que, como dice nuestro himno nacional «no hay mayor virtud que la generosidad».  

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