Cada dia entrenaba mas, buscaba mas cicatrices, mas experiencia, en poco tiempo desde que entre al monasterio he conseguido mas de 20 cicatrices y ya voy a la par de los que llevan un par de años aquí. Lo único que me disgusta son esas horribles cámaras de curación, me siento atrapado como encerrado, lo único divertido allí es Ally la sanadora que me ha atendido desde que llegue. La ultima vez que la vi no paraba de hablar de plantas curativas, definitivamente es algo muy divertido que la apasiona.

Un dia contra todo pronostico recibimos un ataque de antiguos miembros del monasterio, venían a robar medicamentos y cuando menos nos dimos cuenta el santuario estaba en llamas, busque a Ally entre las llamas creyendo que aun se encontraba dentro pero solo conseguí quemarme la piel saliendo a duras penas de entre las brasas. Mas tarde pasado el ataque y habiéndolo repelido exitosamente nos dimos cuenta de la ausencia de Ally, organizamos un grupo de búsqueda y rescate en caso de que hubiera sido secuestrada, los atacantes no debian encontrarse tan lejos.

Ya entrada la noche nos encontrábamos cerca de su campamento cuando de repente se oyen unos suaves quejidos y movimientos en la maleza cercana. Era Ally que se había cortado la mano mientras los atacantes dormían y así había conseguido liberarse, estaba sangrando mucho y aun con sus conocimientos en medicina era algo difícil de curar.

Pase toda la noche con ella, cuidandla, observándola... algunas veces despertaba decía un par de cosas sin sentido y volvía a caer dormida, su estado era muy delicado como para trasladarla por lo que empece a quedarme con ella para cuidarla. Hablábamos de todo y de nada, a veces ella mejoraba y con el mismo animo de siempre volvía a contarme sus historias consiguiendo plantas exóticas en algún paisaje remoto de la isla, pero cuando empeoraba yo me dedicaba a contarle mis aventuras por lo menos para hacer una distracción a su dolor.

Finalmente un dia ella me pidió un favor, conseguir una planta para ella, no seria lejos solo seria un día de camino pero no me quería separar de ella...sin embargo su estado empeoraba y con determinación y dandole un beso en la frente partí en la búsqueda de aquella planta. Fue sencillo encontrarla pero el clima no me ayudaba y con la tempestad me retrase un poco en el camino... hasta que cuando llegue con Ally, ella ya no estaba....todas las cicatrices que me había causado ella las había curado...sin embargo olvide la primera lección al ser monje "no te enamores" esa capacidad de regenerarse y aprender de las cicatrices no es gratuita, el costo es justo ese, la regeneración completa de las heridas físicas a cambio de la regeneración nula de las heridas espirituales...Por esto debíamos ser fuertes...Debí serlo por Ally, pero en cuestión de segundos acabe desplomado sobre el suelo del campamento perdiendo toda voluntad de vida.

Comentarios
  • 1 comentario
  • necrox1412 @necrox1412 hace 8 meses

    Hola Elizabeth, me gusta tú relato cómo observación te faltaron varios acentos: día, llegué, última, pronóstico, etc. Por lo demás, la trama da para un relato más largo y puede que una novela. Por si te interesa puedes leer mi poema oda a la locura y comentarme que te pareció, parece que soy el único que escribe poemas.


Tienes que estar registrado para poder comentar.