Javier era un chico inquieto, desde que había llegado a la casa de su tío y nuevo tutor no había parado de explorar cada una de las habitaciones de la mansión.

Para esa tarde tenía planeado investigar en el ático.

—Tío, ¿Tienes una linterna? Quiero subir a ver el ático.

—No es lugar para niños, podrías clavarte cualquier cosa o incluso romperte algo. No está en buen estado -su sobrino tenía el don de la inoportunidad, de nuevo le interrumpía la comida.

Le bastó observar la mirada de Javier para saber que subiría de igual modo.

—Está bien, pero yo te acompaño -prosiguió soltando el tenedor.

La sonrisa de su sobrino le reconfortó. No le podía negar nada tras la trágica muerte de su madre a manos de una extraña enfermedad que la provocó vómitos, diarrea y una hemorragia intestinal.

Tras preparar la expedición, subieron al último piso de la mansión. En él, encontró cosas fantásticas. Libros antiguos de ciencias, frascos con distintos tipos de plantas y líquidos.

Javier se movía aquí y allá con la linterna explorando los manuales sobre medicina que tenía su tío.

Uno le parecía especialmente interesante. En él, se podían observar los dibujos de diversos tipos de plantas y el uso que se le podía dar a cada una de ellas.

Una de ellas le llamó especialmente la atención. La había visto antes. Enfocó con la linterna en una de las baldas a mano derecha. Allí estaba, la misma planta. Con interés renovado volvió a enfrascarse en la lectura.

Ricinus communis tambien conovido como ricino es una planta de cuyas semillas se extrae uno de los venenos más poderosos de cuántos se conocen. Su ingesta puede provocar diarrea, vómitos, hemorragia en los riñones e intestinos e incluso provocar la muerte.

Javier podía oír a su corazón desbocado intentando escapar del cuerpo.

Cunado se volvió, su tío ya estaba encima suyo, el tenedor atravesó con facilidad el ojo del joven hasta llegar al cerebro provocando al instante la muerte de Javier.

—Te lo dije. Este lugar es peligroso -dijo casi en un susurro su tío que no podía dejar de pensar en que años de minuciosa planificación de asesinatos se podía venir al traste con una muerte así de violenta.

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