Con la boca seca y una migraña horrible, se despereza entre los cartones. Abre un ojo y ve el cielo gris a través de la ventana rota. «¿Amanece o anochece?». El último viaje la ha transportado a través de luces y mansiones con piscina. Tiembla, a pesar del calor, y vomita.

Joer, estás hecha un trapo —le dice Puri arrodillándose junto a ella. Lleva el pelo recogido, en forma de moño, con un tenedor que encontraron entre las sobras de un restaurante cercano.

—¿Te queda algo? —Se rasca el brazo—. No me mires así, ¿te queda o no?

—Nos toca trabajar, Chelo. —Puri lo dice resignada; años atrás hizo las paces con su estilo de vida.

—Te toca. Me bajó ayer.

Se alegran de tenerse mutuamente. Cuando una tiene el periodo, la otra vigila. Luego reparten las ganancias y se colocan juntas. Las demás van a lo suyo. Cuanto más jóvenes, más egoístas. El oficio ya no es lo que era.

En un polígono industrial de las afueras, Chelo estudia al cliente: camisa blanca, impoluta, bien planchada; pantalón oscuro, de marca; zapatos negros lustrosos. Ha ofrecido un buen pago si se la lengüetean en una nave cercana. Son las dos de la madrugada y no parece ebrio.

—No me fío —susurra—. Ese pijo puede pagar putas limpias, Puri.

—Estás tú pa protegerme, ¿no? —Muestra una sonrisa desdentada y alegre—. Anda, piensa en el pico.

Chelo pasea nerviosa junto a la entrada. Oye un golpe y saca del bolsillo una pequeña navaja que usa con los clientes complicados.

En la nave apenas entra la luz de la farola de fuera. Aguza la vista y lo ve, sentado sobre ella, golpeándole la cara con los puños.

—¡Déjala, joputa, o llamo…!

Él se levanta y se dirige hacia ella. Chelo retrocede un par de pasos, el brazo extendido, navaja en mano.

—¿Quién se va a preocupar de dos putas yonquis? —ríe él.

La agarra de la muñeca y la tumba de un solo puñetazo. Chelo pierde la navaja e intenta zafarse de las patadas encogiéndose como una pelota. «Nos va a matar». Oye un grito y reconoce la sombra que cae sobre el agresor, clavándole algo en la garganta una y otra vez. Él se gira para defenderse, pero Chelo estira los brazos y atrapa uno de sus pies, tirándolo al suelo. Y Puri grita y clava sin cejar.

*

El cielo clarea. Han observado en silencio cómo al tipo se le escurría la vida de las pupilas.

—Te lo dije —dice Chelo por fin.

—¿En serio lo he matao con un tenedor? —Puri se frota la sangre de las manos con aprensión—. Estoy jodía.

—Tranquila. Ese cabrón tenía razón. —Busca algo en los bolsillos del cadáver—. Nadie se preocupa por dos putas yonquis.

Saca el dinero de la cartera y a Puri le cambia el semblante al verlo.

—Joder, Chelo, eso es mucho jaco. —Saliva y olvida la sangre.

Comentarios
  • 5 comentarios
  • Ángela Giadelli @Angie hace 1 año

    ¡Hola Audru! Enhorabuena por el relato y por el merecido puesto, bella :) Me encanta el realismo que has imprimido en la escena y la crudeza del lenguaje. ¡Casi parecía que las tenía enfrente! El único perillo que le pongo es lo del uso ese del asterisco, que no me mola nada, pero por lo demás chapeau. Un saludo, y nos vemos en el siguiente reto ;)

  • Audru @LMMateo hace 1 año

    Muchas gracias, @Angie. Lo del asterisco es porque una vez se me olvidó darle doble espacio a la historia y aparecieron todas las escenas bien pegaditas, y eso me costó puntos porque a todos les resultó difícil separar las escenas. Así que el asterisco, que a mí tampoco me gusta, me salva el trasero. XD

  • Wolfdux @Wolfdux hace 1 año

    Muy buen relato. Lo único que me queda fuera de lugar es la palabra "periodo": que finura al hablar, jeje. Un abrazo.

  • Audru @LMMateo hace 1 año

    Sí, me lo ha dicho algún comentarista más. XD. Es que la chica apuntaba maneras de club de alto standing y se quedó por el camino.

  • Güenas. Poco que decir al cuento. Me ha gustado tanto en el fondo como en la forma. Enhorabuena. Lo del asterisco no lo consideraría un error 'literario', sino 'de plataforma'. Nada a tener en cuenta. Un detalle sí que me chirria. Si la última escena es, en cuanto a línea temporal, la más reciente, ¿cómo es que se habla de la muerte del tío como algo tan reciente? Creo que en esa frase sí que hacía falta usar un verbo en pasado. O algo en plan ' Recuerdan haber observado en silencio cómo al tipo se le escurría la vida de las pupilas'. Así aleja en el tiempo presente la muerte del hombre. Un saludo. PD y pregunta final: ¿funciona el doble espacio para separar escenas? Juraría que lo intenté una vez y no me funcionó...


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