—Dime que me quieres—dijo Marcos en mitad del silencio contemplativo.

— ¿Por qué?—preguntó Silvia sorprendida por la petición.

—Tú dilo y ya.

—Te quiero—susurró Silvia, alisando incómoda su vestido nuevo morado.

—Más fuerte —Su novio la desafiaba.

—TE QUIERO—El griterío arremetió contra el paisaje y una bandada de pájaros salió de no se sabe dónde, asustada, y dos gatos que dormían chocaron entre ello y se alejaron corriendo.

—Pues no me ha sonado muy sincero—Marcos escupió su razón y cortó con Silvia sin más explicaciones.

En el pueblo se había oído la declaración de amor de ella y no se entendió la ruptura: Hacían tan buena pareja… Pero no pasaron ni tres días que, en el pueblo de al lado, vieron a Marcos con otra.

— ¡Ah!

Comentarios
  • 1 comentario
  • jajajajajaja ¡Jope, muy bueno! Me ha gustado, la verdad. Es un relato supertípico pero muy original a su vez, por la forma en la que está narrado. Me ha sorprendido que un final en otro momento esperadísimo aquí me haya sorprendido. Muy bien. Es el primer relato que leo de esta web/red social y me deja muy buen sabor de boca. Y eso que soy muy crítica. Un saludito Eli, ¡y te sigo!


Tienes que estar registrado para poder comentar.