—Permítame que me presente, soy Ray Manson —dijo, tendiéndole la mano. La señora Donovan la estrechó sin fuerzas.

—Pase, por favor.

Aquel hombre trajeado entró en la casa con un maletín metálico. La señora avanzó hasta el comedor mientras seguía secándose las lágrimas. Con un gesto, le indicó que se sentase en el sofá y ella lo hizo en un viejo sillón marrón.

—Gracias por llamarnos, señora Donovan. Estará encantada con el resultado, se lo aseguro. —Ray levantó las pestañas del maletín con un suave clic—. Va a formar parte de un programa piloto, pero, tranquila, en Japón ya lleva un año implementado y ha sido un éxito.

La señora Donovan sollozaba en silencio. Ray continuó:

—Tiene que firmarnos estos impresos de consentimiento. —Le acercó una hoja y un bolígrafo—. Aquí, en la cruz —añadió.

Ella hizo un garabato y Ray las guardó con cuidado en el maletín.

—¿Dónde está?

La mujer señaló hacia una esquina, sin mirar. Bajo una sábana blanca se intuía una silueta inerte. Ray se levantó y comprobó despacio la figura.

—Qué suerte, hemos llegado a tiempo —dijo—. Bien, manos a la obra.

Volvió al sofá, sacó un disco duro portátil y un conector con dos agujas diminutas del maletín. Se acercó de nuevo a la sábana y la plegó, dejando al descubierto la cabeza de un gato siamés. Colocó el conector en la sien del animal y encendió el disco duro. Una pequeña pantalla led marcaba el progreso.

La señora Donovan murmuraba palabras que se ahogaban entre sus gemidos. Una gatita blanca saltó en su regazo y ella la abrazó con suavidad. Su vestido morado se llenó de pelitos claros.

—Candy, ya no está. Jackie nos ha dejado.

Ray continuó mirando la pantalla mientras le dejaba intimidad a la mujer.

Cuando la barra se llenó, Ray desconectó el disco duro cuidadosamente y se giró hacia ella.

—Bien, ¿dónde dejó el paquete que le mandamos?

—Lo tengo en el escobero. —Se levantó y la gata cayó al suelo con naturalidad.

Se dirigió hacia el hueco de la escalera y abrió la puerta. Ray la alcanzó a tiempo para ayudarla a arrastrar el paquete hasta el salón. Lo desembalaron con cuidado.

Ante sus ojos había un niño moreno y pecoso. Ray le acarició la nuca y el pequeño levantó los párpados.

—He subido el archivo a la nube, así que ya está cargado en su sistema. En cuanto diga su nombre, se pondrá en marcha. Comprobará que recuerda todo menos el día de hoy. —Ray depositó el instrumental de nuevo en el maletín y lo cerró—. Por mi parte, ya está todo. Espero que lo disfrute. Es un niño precioso.

Ray recogió el cuerpo del gato con la sábana. La señora Donovan se despidió de él y volvió al comedor. Estuvo durante diez minutos observándolo sin decidirse a hablar. Finalmente, se atrevió.

—¿Jackie?

El niño la miró con dulzura y esbozó una enorme sonrisa.

Comentarios
  • 3 comentarios
  • Hola. Debo decir dos cosas: 1-. ¿Aporta algo que los nombres sean anglosajones? ¿No hubiera dado lo mismo si se tratase de la señora Martinez, el técnico Fernando Villanueva y los gatos se llamasen Blanqui y Pepo? Admito mi postura opuesta a 'anglizar' los textos de manera innecesaria. Ya estamos bastante invadidos 'por fuerza', como para incluso en la ficción renegar de nuestro lenguaje de nuestros nombres. NOTA: se trata de una opinión personal, no de una crítica. 2-. No acabo de entender el final. A ver si me lo he captado bien: ¿transfiere la consciencia de un gato a un humano? ¿La mujer quiere tener un hijo retrasado mental? Porque la inteligencia de un gato en ningún modo se puede comparar a la de un humano de más de dos años. Me desconcierta el no saber qué edad aparenta ese 'niño' (androide, supongo). Si es un bebé, entonces sí que medio admitiría la transferencia: las 'limitaciones mentales' de un bebé pueden equipararse a la capacidad mental de un perro o un gato (salvando las distancias en lo referente, por ejemplo, a aprendizaje). Pero si el androide aparenta más de dos años ya si que no me cuadra: en un cuerpo de esa edad (o más adulto) la mente de un gato convertiría al 'niño' en un deficiente mental, algo anormal y no sé hasta qué punto comercializable (y atrayente para el público). Bueno, espero que no te molesten estos dos comentarios. Por lo demás, buen relato. Enhorabuena. Un saludo.

  • Meritxell Terrón @Sheyden hace 10 meses

    Paso a contestarte: 1. Si esperas que aquí en España pasen a tener una tecnología tan avanzada como proyecto piloto justo después de Japón, es que me parece que vivimos en universos alternativos porque al menos, en el que yo vivo, estamos en la cola para ese tipo de adelantos tecnológicos. Es obvio que Estados Unidos lo haría muchísimo antes que nosotros. Así que sí, aporta coherencia y verosimilitud. 2. Imagino que no tendrás mascotas, pero por suerte los 3 comentaristas que me han tocado sí las tienen y han comprendido que para muchas personas un gato/perro es como un hijo para ellas. No se trata de tener un hijo retrasado mental o algo anormal (eres muy educado y sutil con tus palabras, pero no creo que hayas escogido el mejor término. Las asociaciones no quieren que se utilice la palabra "retrasado mental", sino "persona con deficiencia/discapacidad intelectual". No cuesta nada). Se trata de transmitir los recuerdos que has vivido con tu mascota a un niño para sentir que es tu hijo. Creo que el nivel intelectual es lo de menos. Si ya has personas que se casan con sus mascotas a día de hoy en Asia, ¿tú te crees que les va a importar el nivel intelectual de las mismas? Y gracias, me alegro de que te haya gustado :) Lo importante de un buen comentario es siempre destacar elementos positivos y negativos. Y ayudar a mejorar a los compañeros dándoles 'feedback' dentro de la plataforma.

  • Midyakri @Midyakri hace 10 meses

    Quizás la tecnología japonesa cree suficientes conexiones sinapticas en el cambio de cerebro como para que la inteligencia se adapte. ¿No? Quiero decir, la inteligencia está completamente ligada al cerebro, si lográramos transferir los recuerdos y las vivencias a un nuevo cerebro más potente... No creo que el niño heredara la capacidad mental del gato, creo que la mente se adaptaría a su nuevo 'habitat' como cuando pasamos los datos de nuestro antiiguo pc a uno nuevo. ¡Mismos datos, nuevo hardware! Interesante tema :) (¡¡¡Muy buen relato!!!)


Tienes que estar registrado para poder comentar.