Se me acelera el pulso al ver el fino cable que cruza el pasillo de lado a lado cerrándome el paso. De no haber encendido un cigarrillo en ese momento, no lo hubiese visto brillar. Empiezo a pensar a mil por hora mientras me concentro en no dar muestras de mi nerviosismo. No quiero que él sepa que me he dado cuenta. Debe de estar observándome a cierta distancia para ver como vuelo por los aires. Me agacho haciendo como si me atara los cordones para ganar algo de tiempo. Aprovecho la postura para rodar bajo el cable y salir corriendo. Dejo a la derecha la puerta de mi apartamento, si ha dado conmigo ya no me sirve ese piso franco. Salto por la ventana que da a la escalera de incendios rompiendo los cristales con los codos mientras tapo mi cara con los brazos. Me descuelgo por la desvencijada escalera sin perder ni un segundo. Al llegar al callejón echo un vistazo hacia arriba para ver cuánta ventaja le saco a mi enemigo y es entonces cuando siento el frío cañón de un revólver en mi nuca.


—Esta vez soy yo el que va dos pasos por delante —me suelta triunfal.

—Cómo sabías que… es igual, qué más da. Ya me tienes al fin.

—Sencillo, si no veías mi trampa, tenía tiempo de sobra de subir a examinar tus restos y si la veías, era el único sitio por donde podías abandonar el edificio. —Está orgulloso de su plan—. Además, así tengo la oportunidad de detenerte y ver como te pudres en la cárcel.

Todo sucede rápidamente. Activo el mecanismo que instalé en mi cinturón y la onda expansiva me lanza contra los contenedores que tengo delante. Me vuelvo rápidamente. Veo su cuerpo inerte en el suelo. Me aproximópara comprobar su pulso. Sobrevivirá. Mañana le dolerá todo el cuerpo y le tendrán que coser algunas heridas superficiales, pero saldrá de esta.

Siempre me he sentido en deuda con él, desde que descubrimos que la tía a la que me estaba tirando, cuando aún éramos compañeros, era su amante. Lo llevaba tan en secreto, para que no lo sospechara su mujer, que no me lo había contado ni a mí.

A partir de aquel día se torció todo: yo abandoné el cuerpo para convertirme en el asesino que soy ahora y él se entregó en cuerpo y alma a intentar atraparme. Hoy ha estado a punto de conseguirlo. Tendré que tener mucho más cuidado a partir de ahora.

Sin perder ni un minuto más, abandono el callejón y me sumerjo en la multitud que abarrota la avenida. No creo que haya solicitado refuerzos, es demasiado orgulloso para ello, pero no me voy a quedar a comprobarlo.

Inmerso entre el gentío pienso en el pasado. 

Él nunca estuvo de acuerdo con mi idea de eliminar a todos esos malnacidos que se iban de rositas tras desembolsar grandes cantidades de dinero en los juzgados.

Lástima, formábamos un gran equipo.


Comentarios
  • 2 comentarios
  • necrox1412 @necrox1412 hace 2 meses

    Buen relato. Un asesino al estilo de Arrow o Punisher. Por extraño que parezca los asesinos justicieros son atípicos tanto en la ficción como en la realidad. Cómo observación tipeaste mal aproximópara va que ambas palabras van separadas.

  • necrox1412 @necrox1412 hace 2 meses

    Buen relato. Un asesino al estilo de Arrow o Punisher. Por extraño que parezca los asesinos justicieros son atípicos tanto en la ficción como en la realidad. Cómo observación tipeaste mal "aproximópara ya que ambas palabras van separadas, por lo demás no detecte ningún otro error.


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