Abres los ojos por la mañana, lo sabes porque la frescura de la mañana es diferente a cualquier otra, los ruidos de la mañana son los sonidos que te hacen seguir queriendo estar viva porque es a él a quien escuchas primero todos los días.

Sus ronquidos entrecortados, sus pensamientos balbuceados, su sorpresa casi fatal pensando que se ha levantado tarde cuando solo es sábado.

Así comienzan tus días, despertándote, desayunando, compartiendo una vida ideal, que se basa en estar felices de nada más de saber que están vivos.

Estas segura que a pesar de lo que él cree (quizás por ser pintor piensa que no lograras entender) tu entiendes el mundo tal como él lo ve. 

Que el azul que tanto ama, es para tí la estela  invisible que dejan las nubes al pasar cuando un fuerte viento Norte quiere azotar el lugar. Claro que lo sabes, porque también estas al tanto de  lo mucho que le gustan las tormentas, la lluvia golpeando la ventana, sentir que el techo se va a volar.

Los furgones que se estacionan cerca del departamento, dejando y buscando a los niños al colegio, te dijo, eran amarillos, entonces imaginas que así también amarillas son las cenizas bajo los brasas o el brillo de los postes sobre las latas, o las cuncunitas que se arrastran flojamente por la tierra.

 Y qué opina aquel hombre de la juventud, ella para ti es rosa. Porque rosa era el color de las nenas,te dijo. No es que creas que la juventud es toda femenina, pero si él cree que rosado es de las mujeres entonces imaginarás un color lleno de carácter pero que no esconde tampoco su debilidad, de nuevas ideas pero aun algo indefensa, como algo que empieza con mucha energía pero que  a ratos pareciera perder fuerza. Así son los jóvenes y nosotras, al menos así lo ves.

Y de tanto pensar como te  pintó él el mundo es que te propusiste  pintárselo tù a él, agarraste cada pomo de acuarela  e hiciste lo tuyo:

Su frente arrugada ya por los años, la cicatriz de su ojo izquierdo que cruza lado a lado con una mirada infantil color cuncuna, una nariz tosca que te recuerda a algún personaje de las navidades, una barba peluda color rastro de nube, una tez suave color rosa juvenil, sus labios carnosos los pintaste café mantel.

̶  ¡TADAAAAA! ¿Qué tal Heriberto?¿ te ha gustado la sorpresa? ̶  y solo ves su sonrisa y un abrazo que te envuelve.

̶ Me ha encantado, Aurora ̶   Dice colmando de felicidad mientras el abrazo continua mas allá.

̶   Que solo vea en escala de grises no quiere decir que no vea colores, tal como ciego no quiere decir que no vea nada más que oscuridad ̶   le dices, más enamorada que nunca.

̶  Que esté a tu lado hoy es porque siempre supe que veíamos el mundo de igual manera, aunque me haces verlo todo aún más sereno que ayer ̶   te susurró aquel, el hombre de tu vida, Aurora.



Comentarios
  • 0 comentarios

Tienes que estar registrado para poder comentar.