Llegó el día. Todo está preparado para la boda, para el día más importante de su vida. La madre de la novia acomoda los últimos detalles del peinado de su hija. 

-Al que madruga, Dios le ayuda- le dijo a la joven guiñandole el ojo. La novia había despertado muy temprano ese día, la comida, los souvenirs y los arreglos de la mesa los había preparado ella con algunas de sus primas. La joven se mira al espejo antes de salir y observa los moretones que tiene en la piel. Por suerte ninguno se llega a notar demasiado. Hacía varias semanas que se le venían formando moretones enormes sin razón alguna. 

 Cuando ella sale al patio, lo ve a él esperandola con ansías. Ella le ofrece la mano, y él se la toma y caminan juntos hacia al altar. Los invitados entonces se paran. La feliz pareja sonríe y saluda a todos. La boda se desarolla con tranquilidad hasta que el cura pregunta si ambos se encontraban libres para unirse en santo matrimonio. 

Ambos responde que sí. Y en ese momento las nubes cubren rapidamente el sol y un viento extraño empieza a soplar. La novia grita al sentir que alguien la sujeta con fuerza el brazo. Tiene una mano marcada. 

- ¿Estas seguro que estás libre? - pregunta entonces una figura fantasmagórico. Sonreía de un modo casi perverso,  Nadie se había percatado de su presencia antes. El novio no responde enseguida pero después de una pausa le contesta: 

-¿Qué haces acá? Estabas.... Estabas muerta. 

-Un poco pero no lo suficiente como para no cumplir mi promesa. Te dije que si me dejabas por otra te ibas a arrepentir. 

-¿Que hace tu ex en nuestra boda? ¿No había dicho que había muerte de cáncer?- Preguntó la novia.  

La madre de la joven no dejaba de menear la cabeza preocupada por lo que estaban viendo: 

-No es oro todo lo que reluce - susurró a su hija. 

-¿De cáncer? ¿En serio? Ay no linda. No me morí de cáncer. Morí por culpa de él. Tu novio me mató. Pero no te preocupes yo te voy a ayudar.- y diciendo esto la mujer chasqueó los dedos. 

De pronto la tierra que se encuentra bajo los pies del novio empieza a temblar, y se parte en dos. Desde el hueco que se había formado en el suelo, se oyen alaridos de dolor y proviene de ese lugar un calor infernal. El hombre cae al pozo, y las llamas empiezan a quemarlo vivo. 

La novia no podía dejar de llorar. Pues empieza a ver todos los crímenes que había cometido su novio como si fuera una pelicula. La mujer ríe a lo lejos y chasquea nuevamente los dedos. Todo vuelve a la normalidad, el sol calienta fuerte y la tierra y el cesped se encuentran intactos. Parece que nada hubiera ocurrido. 

-¿Y el novio? -pregunta el cura

- Se arrepintió- dijo la novia después de dudar sobre su respuesta. 

La madre se dirige hacia su hija y la abraza. 

-A amor mal correspondido, ausencia y olvido. 

Ambas lloraron. 







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