Estoy dentro de algún lugar cubierto, ahora está quieto, pero hacia justo unos momentos podía notar como se movía. Solo puedo ver en frente de mí dos formas grises que parecen sillas de espaldas, pero no estoy del todo seguro, y más adelante una forma transparente que está cubierta de agua corriendo sobre ella. Siento como a mi lado se abre una ventana o una puerta y entra una ráfaga de aire frío, y el ruido de muchas pequeñas gotas de agua cayendo contra el suelo. Algo me saca y me zarandea de mi cómodo sillón. Al salir fuera puedo ver que las gotas de agua caen de muy arriba, tanto que no se ve de donde, parece magia.

Lo que me ha cogido me da la vuelta y me envuelve en una cómoda y caliente manta, creo que es la misma de mi cama, o al menos se le parece, eso me hace sentir a gusto y confortable. Miro hacia arriba y veo la cara de la persona que me tiene en brazos, me resulta familiar, y me hace sonreír al verla. Puedo ver como esta abre una especie de capa protectora encima nuestro y evita que nos caigan las gotas, aún así puedo escucharlas muy fuerte.

Siento el zarandeo del cuerpo de la persona cargándome, e intento ver donde estoy, es una especie de campo con yerba muy grande, pero está lleno de rocas con cosas escritas que no puedo entender, algún día me gustaría entender que dicen. Algunas son piedras muy grandes con muchas formas, algunas incluso tienen forma de personas grandes.

La persona se para, y se gira, puedo ver que detrás suyo hay alguien también, con la misma especie de capa, esta no mira hacia directamente a nosotros, pero si puedo ver su cara, también me es familiar, y tiene la boca como si quisiera algo, pero no le caen gotas de los ojos como cuando yo quiero algo. Lleva una ropa que le llega hasta los pies, y está envuelto con ella, como yo.

La persona que carga conmigo se para y me mira a los ojos y sonríe, eso me hace feliz. Se inclina hacia bajo y me deja sobre el húmedo suelo, justo al lado de una de esas rocas. Sigue sonriendo pero empiezan a caerle gotas de los ojos. Su boca se tuerce y se pone como la de la otra persona. Se las seca con la ropa del brazo, se levanta, se va. Apenas puedo ver como se acerca a la otra persona y se juntan cogiéndose de los brazos. Después ya no puedo ver más. Supongo que han ido a buscar alguna cosa a casa.

Y el tiempo pasa. Pero tardan mucho. El aire empieza enfriarme. Y las gotas del cielo me mojan, sin que yo pueda hacerle nada. Pero nadie viene. Y mis ojos también sueltan gotas, no pueden parar.

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