¡Clonc! ¡¡¡Ayyyy!!! Facundo se despertó de golpe. No sabía ni se le pasaba por la cabeza cómo había llegado aquella  llave hasta su mano. Era bastante pesada, con porte señorial, rezumaba glamour por los cuatro costados. Parecía una de esas llaves importantes que salen en las películas de cosas mágicas. De esas que siempre acaban abriendo cajas con tesoros  o desvelan misteriosos secretos y  revelaciones para la salvación de la humanidad. Por eso, cuando Facundo se dio media vuelta en la cama y quiso ponerse el brazo por encima de los ojos a modo de antifaz,  se autolesionó, convirtiéndose en campana y aunque aun tenía para un ratito más con el sabaneo, se sentó de golpe mientras frotaba su chichón.

¡Qué coño es ésto! Y entre quejas y desconciertos se propone saltar de la cama empotrando la dichosa llave contra la pared. Con los ojos entreabiertos se desliza hacia el lavabo y antes de cruzar el umbral de la puerta ¡Plaaaaf! se endiña un hostión, de aquellos bíblicos, de los que la ciencia aun no ha descrito, que de poco le va al pobre Facundo para poder contarlo. 

Medio muerto y más desorientado que al principio, se levanta y mira hacia su enemigo. ¡Una caja! ¡¡¡Una puta caja!!!... Y ¿Qué coño de caja es ésta? Y antes de acercarse para un reconocimiento más exhaustivo del agresor  decide lavarse la cara, mear, tocarse el pito... ¡En fin! hacerse más persona. 

Puesto  ya en plan Sherlock Holmes  empieza a investigar el arcón. Por arriba, por abajo.Los lados. ¡Ahora no se abre! ¡¡Mierda de caja!! Y entonces se le encendió la lucecita y vio la llave yacente en el suelo. Se abalanzó sobre ella y,  tal que Golum, la cogió, la miró y remiró y su belleza inundó de mariposillas su estómago.¡ ¡Qué bonita!! se dijo e inmediatamente corrió hacia la caja porque dedujo que algo tendría que ver con ella... ¡Dime observador!... Así que antes de meter la llave en la cerradura tuvo un momento Filosófico: ¡¿Qué hay en la caja?!.. Y con la mirada perdida hacia el techo mientras se rascaba la perilla le asaltaron mil ideas por la cabeza... ¿será una sorpresa de Moni por nuestro aniversario? ¡Noooo, no creo! Faltan dos semanas... ¿será un regalo anónimo de alguien del trabajo?.... ¡Pero si les caigo fatal!.. Bueno ,no a todos pero sí a la gran mayoría.... ¿Y un regalo de mis vecinos por que el otro día encontré a su puto gato en el cubo de la basura? ¡¡Eso me cuadra más!! Pero,... Yo no  vivo aquí. Éste piso es de Moni, yo vengo de vez en cuando.. Y ¿si es así?.. ¿Cómo han entrado? ¿Cómo saben que yo he dormido aquí?...¡Nos habrán oído darle al motor esta noche!..¡¡ ¡Si es que soy un máquina!!!...-babeaba con el recuerdo- .. Pero, ¡Oye! ¿Y si me han pillado y saben que soy yo quien recorta los bigotes a su bicho y lo tira escaleras abajo?... Soltó la llave y tiró la caja VOLÓ.

 

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